jueves, 8 de mayo de 2014

A veces, las cosas no son lo que parecen


Esta es la conclusión a la que llegué después de hacer esta receta. Siempre que veía (o comía) tomates secos, pensaba que eran muy complicados de hacer y nunca me animaba. En ensaladas, mezclado con humus, como parte de un rico pesto para pasta, todas estas opciones son más ricas cuando le agregas estos tomates. El plus que tiene, es que además de utilizar los tomates, puedes utilizar el aceite de oliva (que quedará saborizado) para cocinar o para aderezar tus ensaladas.

Si consigues los tomates secos (sin nada) en el supermercado, los pasos para hacerlos son los siguientes:

Tomates secos en aceite de oliva y ajo

  1. Corta los tomates en pedazos, así te rendirá mas.
  2. Una vez cortados, colocarlos en una olla con agua y dejar hervir por 5 minutos.
  3. Después de 5 minutos, apagar el fuego, colar y dejar enfriar por completo.
  4. En un frasco de vidrio, colocar los tomates a temperatura ambiente.
  5. Verter aceite de oliva hasta cubrir todos los tomates.
  6. Agregar 4 dientes de ajo cortados rústicamente y unas ramitas de cualquier hierba aromática que te guste (orégano, tomillo, albahaca, etc). 
  7. Tapar y colocar el refrigerador.
Así de fácil señores!. Al día siguiente podrán disfrutar de esta maravilla. Lo mejor de todo es que, mientras estén refrigerados, puede durarte hasta 3 meses.

Cómo los como yo? Con algo tan simple como una ensalada de lechuga manteca (o milanesa, como le dicen en Chile), algunos trozos de tomate seco, algunas hojuelas de queso parmesano, un poco de aceite de oliva, sal, pimienta y a comer!

En el caso de que no consigas los tomates secos (sin nada) en el supermercado, puedes comprarte un montón de tomates de cualquier tipo y seguir estos simples pasos para secarlos en el horno.

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